Una reforma integral de vivienda puede ser la oportunidad perfecta para replantear también la distribución de la cocina. Eso es precisamente lo que ocurrió en el proyecto de Yhonny Pérez, que buscaba dejar atrás su antigua cocina para conseguir un espacio más amplio, moderno y de buena calidad.
El proyecto, realizado junto al equipo de Èggo Majadahonda, transformó por completo la estancia. Una de las grandes protagonistas de la nueva distribución es la península de cocina, que permite ampliar la superficie disponible y crear un espacio mucho más abierto y funcional.
¿Qué buscabas cuando empezaste a plantearte el cambio de cocina?
Necesidad de tener una cocina más amplia, moderna y de buena calidad.
¿Cómo era tu cocina antes de la reforma?
No me gustaba nada de la cocina antigua.
¿Qué te llevó a tomar la decisión de cambiarla en ese momento?
Se una reforma integral de toda la casa.
¿Por qué elegisteis Eggo frente a otras opciones?
Buena atención, calidad y precio favorable.
¿Cómo ha sido vuestra experiencia durante todo el proceso?
La experiencia fue de lo mejor, Eggo Majadahonda tanto la encargada Anny Delgado, Ubaldo y sus compañeros saben hacer su trabajo. El montaje por Cesar Pérez quedo todo muy bonito. Me encanta mi nueva cocina.
¿Qué es lo que más os gusta de vuestra nueva cocina? ¿Ha cambiado vuestro día a día?
Por supuesto, se modificó el espacio añadiendo una península y todo nuevo. Es una dicha estar en la cocina y hacer uso de este. Gracias a todos.
La cocina que siempre quise para mi hogar
Cuando empecé a plantearme el cambio de cocina, tenía muy claro lo que buscaba: una cocina más amplia, moderna y con materiales de buena calidad. Quería transformar por completo un espacio que ya no respondía a mis necesidades ni a mi gusto, creando una estancia más cómoda, atractiva y preparada para disfrutarla durante muchos años.
La verdad es que no me gustaba nada de mi antigua cocina. Sentía que había quedado desfasada y no me transmitía la comodidad ni la funcionalidad que esperaba de una estancia tan importante dentro de la casa. Por eso, cuando decidimos realizar una reforma integral de toda la vivienda, su renovación se convirtió en una de las prioridades.
Antes y después: de una cocina tradicional a un diseño mucho más abierto
El antes y después permite entender especialmente bien la magnitud de la transformación.
La cocina anterior estaba dividida en diferentes zonas y presentaba un mobiliario de estética tradicional, con frentes de madera, electrodomésticos visibles y una distribución que fragmentaba el espacio.
Con la reforma se apuesta por una estética completamente diferente: líneas rectas, mobiliario en tonos claros, madera y detalles negros, creando una imagen mucho más limpia y contemporánea.
Pero el cambio más importante va más allá de la estética: se modifica la propia distribución para aprovechar mejor la estancia.
Una cocina con península para ganar superficie y funcionalidad
La incorporación de una península es una de las claves del nuevo proyecto.
Esta solución proporciona una amplia superficie adicional que puede utilizarse tanto para preparar alimentos como para apoyar diferentes tareas del día a día. Además, la placa de cocción queda integrada directamente en ella, convirtiéndola en una zona activa de la cocina.
La península también ayuda a delimitar visualmente la cocina sin necesidad de cerrarla completamente, favoreciendo una mayor conexión con el espacio contiguo.
En palabras de Yhonny:
“Se modificó el espacio añadiendo una península y todo nuevo”.
Más almacenamiento sin sobrecargar visualmente la cocina
Otro de los cambios importantes está en el aprovechamiento del espacio vertical.
La nueva distribución incorpora muebles altos y columnas que llegan prácticamente hasta el techo, aumentando la capacidad de almacenamiento y reduciendo los espacios desaprovechados.
La integración de algunos electrodomésticos dentro del mobiliario contribuye también a crear una composición más ordenada.
El resultado es una cocina con una importante capacidad de almacenaje pero con una estética mucho más limpia que la anterior.
Antes y después: ¿qué puede cambiar al reformar una cocina antigua?
El proyecto de Nuria muestra cómo una reforma puede transformar una cocina sin necesidad de disponer de un espacio especialmente amplio.
En este caso, el cambio permite actualizar una cocina con casi cuatro décadas de antigüedad, mejorar el aprovechamiento del espacio, incorporar nuevas zonas funcionales y conseguir una estética mucho más alineada con el resto de la vivienda.
Cada cocina parte de unas necesidades diferentes. Por eso, en Èggo estudiamos el espacio y las preferencias de cada persona para diseñar cocinas adaptadas a su día a día, buscando el equilibrio entre diseño, almacenamiento y funcionalidad.
¿Por qué Yhonny eligió Èggo Majadahonda?
A la hora de escoger quién desarrollaría el proyecto, Yhonny destaca tres factores:
“Buena atención, calidad y precio favorable”
La experiencia durante la reforma fue especialmente positiva y en su testimonio destaca personalmente al equipo de Èggo Majadahonda, así como el trabajo realizado durante el montaje.
“La experiencia fue de lo mejor. Èggo Majadahonda, tanto la encargada Anny Delgado, Ubaldo y sus compañeros saben hacer su trabajo. El montaje por César Pérez quedó todo muy bonito. Me encanta mi nueva cocina”.
Algunas FAQs sobre la reforma de una cocina antigua
1. ¿Qué es una cocina con península?
Una cocina con península incorpora un módulo o superficie de trabajo conectado por uno de sus extremos al resto del mobiliario o a una pared. A diferencia de una isla, no queda completamente independiente.
2. ¿Qué ventajas tiene instalar una península en la cocina?
Una península puede proporcionar más superficie de trabajo y almacenamiento y, dependiendo del proyecto, albergar elementos como la placa de cocción. También puede utilizarse para delimitar la cocina respecto a otro ambiente sin cerrarla completamente.
3. ¿Es mejor una cocina con isla o con península?
Depende del espacio y de la distribución disponible. Mientras que una cocina con isla necesita circulación a su alrededor, una península permanece conectada por uno de sus extremos y puede ser una alternativa cuando la distribución no permite incorporar una isla independiente.